Várices, flebitis y cambios en la piel
Las venas inflamadas o dolorosas (flebitis) pueden acompañarse de sensibilidad, enrojecimiento o molestias localizadas. Algunas personas también presentan endurecimiento o engrosamiento de la piel en piernas, piel brillante o reseca en extremidades o cambios de color en la piel (palidez, coloración morada o azulada). El sangrado por várices representa otra manifestación que requiere valoración médica para determinar su origen y relevancia vascular.
